Siempre odié el tiempo; su transcurrir, su pesar, la nostalgia que conlleva.
Sin embargo, cada vez me convenso más, de que puede ser un gran aliado.
Sin embargo, cada vez me convenso más, de que puede ser un gran aliado.
La eterna credulidad de los deseos implacables,de pensar en un progreso y creer en una felicidad latente. La eterna credulidad de ser certero y firme con las acciones y los pensamientos,ya que unos desembocan en otros, y éstos de aquéllos. El que pueda hacerlos correlativos será un verdadero ejemplo para los demás. Creer es ver, y ver es creer... Lo utópico dejará de serlo cuándo desconfiemos de su característica mágica e imposible.